El anuncio de la renuncia del príncipe Harry y Meghan Markle a la realeza británica nos recuerda una trama de "The Crown" de Netflix. Fotos: AFP/ Difusión.
El anuncio de la renuncia del príncipe Harry y Meghan Markle a la realeza británica nos recuerda una trama de "The Crown" de Netflix. Fotos: AFP/ Difusión.
Alfonso Rivadeneyra García

Ah, los monarcas. Son como nosotros y, aunque series como “The Crown” nos digan que algunos de ellos sienten una obligación para con su país más grande que para sus familiares; a la hora de la verdad la humanidad se impone. Eso es lo que ocurrió en el caso de Meghan Markle y el príncipe Harry de la casa Windsor del Reino Unido.

El príncipe Harry y Meghan Markle renuncian a sus funciones en la familia real británica

Como ya informamos, la pareja de esposos abandonarán su vida como miembros de la realeza británica, pero sin dejar de trabajar en favor de los suyos. “Tenemos la intención de dar un paso atrás como miembros de la Familia Real y trabajar para ser financieramente independientes, mientras continuamos apoyando plenamente a Su Majestad, la Reina. Es con su aliento, particularmente en los últimos años, que nos sentimos preparados para hacer este cambio", indicaron en un comunicado.

El caso de Meghan Markle y el príncipe Harry no es único en la historia del Reino Unido, con ejemplos previos a la Era Victoriana. No obstante, la llamada Edad Moderna tuvo su propia abdicación y esa fue la de Eduardo VIII, el rey breve. Los televidentes conocieron una versión de esta historia hace unos años gracias a “The Crown”.

Claire Foy como la reina Isabel II en "The Crown" temporada 3, disponible en Netflix desde noviembre último. Foto: Difusión.
Claire Foy como la reina Isabel II en "The Crown" temporada 3, disponible en Netflix desde noviembre último. Foto: Difusión.

“Él era ingenuo y algo estúpido”

Interpretado por Alex Jennings, el duque Eduardo que “The Crown” muestra en sus dos primeras temporadas ser un hombre orgulloso. La serie lo presenta décadas después de haber abandonado el trono para casarse así con la estadounidense Wallis Simpson. El matrimonio fue prohibido en su momento por la Iglesia de Inglaterra, que no veía con buenos ojos que la cabeza de la realeza contraiga matrimonio con una mujer divorciada.

Así el rey Eduardo VIII dejó su corona y pasó a ser Eduardo Spencer, duque de Sussex, en 1936. Su hermano, Jorge, asumió el trono en reemplazo y posteriormente lo sucedió su hija, Isabel II. Todo esto es mencionado en la serie, que a su vez detalla una visita que hizo el duque al genocida Adolfo Hitler en 1937, visita no aprobada por la Familia Real.

“Intenté no juzgarlo al interpretarlo”, contó el actor Alex Jennings en entrevista con la web Galway Advertiser en 2018. “Creo que la serie es muy crítica de él como persona de lo que yo podría ser. Creo que sus relaciones con la Alemania Nazi estaban menos involucradas que lo que la serie sugiere. Él era ingenuo y algo estúpido y de algún modo fue manipulado por los nazis”, añadió.

La serie no deja bien parado al duque Eduardo, quien en varias oportunidades regresa a su país; sea para pedir dinero o para recordar la breve gloria que tuvo y que rechazó para casarse.

El duque Eduardo en uno de los momentos más emotivos de “The Crown”.

Fin del camino

El tema del duque Eduardo regresó un par de meses antes del anuncio de Meghan Markle y el príncipe Harry, también con “The Crown” (temporada 3). Por aquel entonces observamos a un rey abdicante envejecido (interpretado por Derek Jacobi), quien ve en el príncipe Carlos y su romance con Camilla Shand (una mujer separada) un reflejo de su propia historia.

En ese contexto la reina Isabel vuelve a ver a su tío, el cual está gravemente enfermo. Ambos tienen un intercambio de palabras en el que la monarca asegura que la abdicación trajo mucho sufrimiento a la familia real. El viejo rey, en su defensa, solo le dice que “la corona siempre encuentra su camino a la cabeza correcta”.

La historia de Eduardo llegó a su fin en 1972, año en que falleció. La historia de Charles, en cambio, fue distinta. Años después de la muerte de su primera esposa, Diana de Gales, contrajo matrimonio con Camilla Shand.