En la imagen Seiya de Pegaso, protagonista de "Los caballeros del zodíaco". Foto: Toei Animation.
En la imagen Seiya de Pegaso, protagonista de "Los caballeros del zodíaco". Foto: Toei Animation.
Alfonso Rivadeneyra García

Hay cosas que no están hechas para trascender más allá de la infancia, lo cual no es necesariamente malo. “Los caballeros del zodíaco” (“Saint Seiya”), serie de animación que alcanzó gran popularidad en la América Latina de a mediados de los 90, es uno de estos casos. El dibujo llegó a Netflix en el último trecho del 2019 para todo aquel que desee dar un paseo por el camino de los recuerdos.

La trama, según Netflix: “Una banda de jóvenes guerreros en armaduras mágicas se proponen defender y devolver el trono a la reencarnación de la diosa griega Athena”.

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Festival de golpes

No es difícil entender el atractivo que esta historia pudo suponer en el Perú de 1994, ocho años después de su estreno en Japón. En el primer episodio Seiya de Pegaso, el protagonista, lucha por su vida y termina cortándole la oreja a su oponente. El día siguiente las apuestas suben, pues Seiya se salva de una muerte segura cuando Geki de Oso casi le parte el cuello.

Esta combinación de testosterona, melodrama y sangre derramada por galones (no exagero, pintaban el suelo de puro rojo) resonó con la generación de chicos y chicas que, seamos francos, tenían que bancarse lo que hubiese en pantalla si es que no tenían televisión por cable o acceso al alquiler de cintas VHS.

Otro factor detrás del éxito de esta historia yace en los diseños: chicos que no eran un saco de músculos al estilo Schwarzenegger, sino que eran esbeltos y razonablemente guapos; las armaduras, que eran el selling point: cada signo zodiacal podía verse representado por un traje de oro. Tampoco podemos ignorar los mitos griegos, que eran un sancochado exótico.

Lo mismo de siempre

En líneas generales, lo antes mencionado era básico para entender “Los caballeros del zodíaco”, que en cada capítulo ponía a sus héroes en situaciones difíciles, de las cuales tenían que salir por obra y gracia de su fuerza de voluntad; una característica por defecto del manga y anime shonen; es decir orientado a jóvenes.

Otro tópico utilizado hasta el hartazgo en “Saint Seiya” es la defensa de la doncella en peligro, representada por Saori Kido, reencarnación de una diosa pacífica que, en cada arco de historia relevante, se convierte en rehén. Siempre, pero siempre Seiya y los otros caballeros entran a una carrera contra el tiempo para salvarla y, de pasadita, salvar al mundo.

Esta combinación de testosterona, melodrama y sangre derramada por galones resonó con la generación de chicos y chicas que tenían que bancarse lo que hubiese en pantalla si es que no tenían televisión por cable o acceso al alquiler de cintas VHS.


El trabajo del autor original, Masami Kurumada, demuestra que no hay que tener mucho talento en dibujo o escritura para crear una franquicia millonaria por la venta de juguetes (este redactor tiene un par de caballeros en casa como homenaje a su niñez); que a pesar de los años aún tiene un mercado dispuesto a pagar por nuevos mangas, animes e incluso películas.

"Saint Seiya: The Lost Canvas", uno de los tantos spin-offs de esta historia. Foto: Shueisha.
"Saint Seiya: The Lost Canvas", uno de los tantos spin-offs de esta historia. Foto: Shueisha.

El fandom de “Los caballeros del zodíaco” es fuerte, eso lo comprobamos al hacer una breve búsqueda en los grupos de Facebook y canales de YouTube latinoamericanos dedicados al tema. Pero la animación japonesa va mucho más allá de esta historia o “Dragon Ball”, solo basta con explorar el catálogo del mismo Netflix o el servicio especializado Crunchyroll.

No ahondaré en los vacíos argumentales o diálogos risibles (como lo de Dócrates, guerrero que le temía a la Policía); pues son de esperarse en una serie hecha semana a semana en los años 80, donde Toei priorizó la entrega del material antes que la lógica. En cambio, vale la pena mencionar que la música de Seiji Yokohama era una maravilla y camuflaba con belleza lo que era decadente. Incluso el remake que el mismo Netflix estrenó, con sus fallos, tiene cosas muy rescatables.

En fin, “Los caballeros del zodíaco” está en Netflix para que revivas los viejos tiempos. Pero como todo ejercicio de memoria, puede que el recuerdo que guardas de la historia sea mucho mejor que el producto real.

CALIFICACIÓN

★★

Datos

  • Originalmente, este artículo se publicó con el titular “Los caballeros del Zodíaco llega a Netflix y millennials descubren que serie no era buena”. El titular fue cambiado a propósito de su inclusión en el formato Retroreseñas.
  • El 23 de enero se estrenan en Netflix los nuevos episodios del remake de “Los caballeros del zodíaco”.

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