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Cinco razones poderosas para querer al Callao todos los días | FOTOS

Sus calles, su comida, su fútbol. Su gente, su pasaje Monumental, su playa. Su salsa, su cebiche, sus recuerdos. El poeta Aarón Ormeño ("Contrabajo y huesos", Paracaídas editores, 2014) vivió en el Callao toda la vida y hoy, en su aniversario, escribió este testimonio

Los sabores que eligen los chalacos

Si quieres engreírte comiendo algo rico, o compartir algo sabroso con alguien, el Callao es un lugar con diversas opciones. Si buscas un buen desayuno, debes ir al Mercado Central del Callao. ¿Sabías que los chinos llegaron al Perú por el puerto, no? Bueno, ellos se dedicaron a diversos negocios a lo largo del tiempo, entre ellos, a la preparación de chicharrones.

Está de más decir que el chicharrón del Callao es diferente: tiene otro corte y es mucho más jugoso. Si no crees, puedes comprobarlo y acompañar tu experiencia con un jugo. La gran recomendación es “La Perla de los Jugos”, establecimiento que funciona hace décadas. Tan solo ver la agilidad con la que los preparan, resulta un espectáculo. Hay de diversas frutas y combinaciones.

Al Callao también llegaron italianos. La panadería “Olcese” mantiene la calidad de siempre. Los ravioles, los bocaditos y las tortas son exquisitos, sin embargo, la pizza es la campeona. Niños, jóvenes y personas de toda edad la piden, siempre con café o con una buena chicha helada.

Tanto el Mercado, como la panadería “Olcese” se encuentran en la avenida Sáenz Peña. Pero en la noche también está lo bueno. En la cuadra 8 de esta avenida puedes comer pescado frito. Anda a partir de las 7pm y acércate al mercado de ferreteros. En la entrada hay un puesto donde confirmarás que el mar es generoso a toda hora. Hay pescados de distintos tamaños y van acompañados de yuca frita, ensalada y arroz. Si buscas un chifa, “El Osito” es un clásico porteño. ¿Ceviches y comida marina?, anda a La Punta y Chucuito, hay para escoger.

Un verano en el Callao

La canción de El Gran Combo de Puerto Rico habla de un verano en Nueva York, pero ese coro podría cambiarse por el Callao. Cuando hace calor, da sed y la gente lo sabe. Las fiestas y la cerveza tienen un carácter sinigual que deberías experimentar. Si tienes un amigo o amiga del Callao, pídele que te lleve a una fiesta y goza. Lazareto, Tacna Norte y Atahualpa, son barrios donde se sabe festejar, sobre todo en febrero (mes de carnavales). Nadie olvida aquella ocasión en la que cantó el gran Tito Nieves a plena luz del día en Lazareto.

Muchas familias han tenido varias generaciones en un mismo barrio. Eso ha generado una hermandad entre muchos vecinos. Hay personas mayores que se conocen desde niños y sus nietos también se vuelven amigos para siempre. Y así los lazos se van formando. Fuera del estigma de que el Callao es un sitio peligroso, también se puede decir que el Callao es un lugar donde los amigos se hacen para toda la vida. De estas amistades derivan una serie de anécdotas, que por tratarse de una zona portuaria, adquieren otro matiz. Si vas, lo puedes comprobar entre cerveza y cerveza.

La playa Cantolao

Si el calor te llega a desesperar, entrar a sus aguas es lo mejor. Pero no te quejes, la mayoría de personas dicen que es demasiado helada. Para la gente del Callao, es agua que está en su punto. Es una playa de piedras en La Punta, cuyo mar es tranquilo en la mayoría de ocasiones. También es un lugar ideal para practicar remo.

Desde siempre se han escuchado diversas historias sobre sus aguas. La más conocida es la de “El Camotal”, zona que se encuentra entre La Punta y la Isla San Lorenzo. Ahí dicen que hay una parte del Callao sumergido bajo las aguas. No hay nada certero sobre esto, salvo las historias contadas por pescadores y chalacos antiguos. Cuando la marea está baja, se puede notar un banco de arena que sobresale del mar.

La playa Cantolao también es un buen lugar en otoño e invierno. El sonido del mar es totalmente relajante: lo ideal para desconectar la mente del ruido al que estamos acostumbrados.

El nuevo Callao y el de siempre

Aunque no es nuevo, es el Callao de siempre. “Callao Monumental” se muestra como un punto muy recurrido para turistas y personas provenientes de Lima y de otras partes del país. En esta zona se puede apreciar la arquitectura del Callao antiguo. Las casonas y los balcones muestran la belleza de otro tiempo. Lo nuevo son las obras de arte. En este recinto se pueden ver exposiciones de diversos artistas de otros países y también locales.

Si vas al Callao no debes dejar de visitar el Real Felipe. No por algo está graficado en el escudo del Callao. Esta fortaleza está llena de historia.

El Callao está lleno de lugares históricos que muchas veces no notamos. Un ejemplo: en los exteriores de la fortaleza hay una pileta de 1866, la cual fue donada por la Compañía Inglesa de Navegación por Vapor.

Su historia deportiva: el Boys, el Chalaco...

Se dice que el Callao es el lugar donde se jugó fútbol por primera vez en el Perú. Si es así, llegó de los barcos, con los marineros ingleses. Ahí empezó el amor de todo un país por un deporte que es una pasión mundial.

El equipo local es el Sport Boys, que ya cuenta con 91 años de fundado. Incluso genera simpatía por hinchas de otros equipos y actualmente es ajeno a marcadas rivalidades. Siempre hace grandes partidos contra los clubes que lideran el torneo.

Grandes jugadores han vestido la rosada en algún momento. El cariño que su hinchada tiene por este club, solo lo entienden los hinchas de otros equipos históricos. El sufrimiento y la alegría van y vienen lo largo de la historia. Pase lo que pase, ahí están los hinchas. Si quieres comprobar esta pasión, anda al Estadio Miguel Grau cuando el Boys juegue con un equipo grande. Si eres hincha, anda siempre.


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